Reseña histórica
Fundación del Colegio de Abogados de Tucumán
En 1926, un grupo de abogados visionarios fundó este colegio con la convicción de defender las libertades publicas y jerarquizar el ejercicio de la profesión. Ellos sentaron las bases de lo que hoy es un pilar fundamental para la justicia en nuestra comunidad. Esto se mantiene hasta nuestros días y deben mantenerlo también quienes nos continúen en el manejo y administración de nuestro Colegio.
Primer Consejo Directivo
La primera comisión directiva se integro con los doctores Julio M. Teran como presidente, Felipe Perez como vicepresidente, Mario R. Posse como secretario, Marcos Victoria tesorero, Adolfo Piossek, Juan Heller, Roque Raul Aragon, Clodomiro Garcia Araoz, Pedro Cossio y Jose Bulacio como vocales.
El 1932 se fundó, en forma definitiva, el Colegio de Abogados de Tucumán a partir de una reunión realizada en la Sociedad Sarmiento y bajo la presidencia provisional del doctor Carlos María Santillán. Asistieron 22 letrados que dejaron constituida ese día la institución y fijaron la fecha del 19 de junio del mismo año para elegir las autoridades del «nuevo Colegio de conformidad a los estatutos aprobados». El Consejo Directivo fue integrado por: los doctores Roque Raúl Aragón, presidente; Carlos María Santillán, vicepresidente; Mario R. Posse, secretario; José B. Antoni, tesorero; y Sisto Terán (h), Arturo de la Vega, Elías Forté, José Lozano Muñoz, Adolfo Piossek y Juan B. Remonda, vocales.
Entre los abogados fundadores se cuentan tambien: Juan B. Terán, David León Medina, Juan F. Moreno Rojas, Juan A. Toledo Pimentel, Ricardo A. Casterón, Héctor Espíndola, Manuel Andreozzi, Jorge M. Terán, Amancio Alvarez, Rodolfo Sosa, Sisto Terán, José Bulacio, José Lozano Muñoz y José Luis Lobo.
La primera sede social funcionó en la Sociedad Sarmiento. Con posterioridad, el 28 de diciembre de 1934, el Consejo Directivo celebró su primera reunión en el local que el Poder Judicial destinara a la institución en el Palacio de Justicia, donde funcionó hasta 1953, oportunidad en que fue desalojado. Retornó a su local del Palacio después de la Revolución de 1955.
El Colegio actuó como asociación civil hasta el 22 de setiembre de 1952, cuando se sancionó la Ley 2480 por lo cual se le otorgó carácter de entidad de derecho público -con la categoría de organismo de la Administración de Justicia.